piel vejezLos cambios en la piel están entre los signos más visibles de envejecimiento. Las evidencias del aumento de la edad incluyen las arrugas y la piel flácida. El encanecimiento del cabello es otro signo obvio de envejecimiento.
La piel cumple muchas funciones. Protege del medioambiente, ayuda a controlar la temperatura corporal y el equilibrio de líquidos y de electrólitos e igualmente contiene muchos receptores nerviosos que permiten percibir sensaciones como el tacto, el dolor y la presión.
Con el envejecimiento, la capa externa de la piel (epidermis) se adelgaza, aun cuando la cantidad de capas celulares permanece sin cambio alguno.
El número de células que contienen pigmento (melanocitos) disminuye, pero los melanocitos que quedan aumentan de tamaño, de modo que la piel envejecida aparece más delgada, más pálida y transparente (traslúcida). Las manchas pigmentadas grandes (denominadas manchas por la edad, manchas hepáticas o lentigos) pueden aparecer en áreas expuestas al sol.
Los cambios en el tejido conectivo reducen la resistencia y la elasticidad de la piel. Esto se conoce como elastosis y es especialmente pronunciada en las áreas expuestas al sol (elastosis solar). Esta afección produce la apariencia correosa, deteriorada por la intemperie, común en granjeros, marineros y otras personas que pasan gran parte del tiempo al aire libre.
Los vasos sanguíneos de la dermis se vuelven más frágiles, lo cual lleva a que se presenten hematomas, sangrado debajo de la piel (a menudo llamado púrpura senil), hemangiomas capilares y afecciones similares.
Las glándulas sebáceas producen menos aceite a medida que usted envejece. Los hombres experimentan una mínima disminución, por lo general, después de los 80 años de edad, mientras que las mujeres producen gradualmente menos aceite después de la menopausia. Esto puede hacer que sea más difícil mantener la humedad de la piel, lo que causa resequedad y picazón.
La capa de grasa subcutánea se adelgaza, lo que reduce su aislamiento y amortiguación normal. Esto incrementa el riesgo de lesión de la piel y reduce la capacidad de conservar la temperatura corporal. Debido a que usted tiene menos aislamiento natural, puede sufrir de hipotermia en clima frío.
Algunos medicamentos son absorbidos por la capa grasa y la pérdida de dicha capa cambia la manera como actúan dichos medicamentos.
Las glándulas sudoríparas producen menos sudor. Esto hace que sea más difícil mantenerse fresco y usted llega a tener más riesgo de sobrecalentarse o de sufrir insolación.
Las neoplasias como papilomas cutáneos, verrugas y otras manchas son comunes en las personas mayores.
 
Fuente: Medline Plus.

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